Monarquía feudal

En las monarquías de los regímenes feudales, el monarca es un señor feudal más. Su poder se limita a su feudo y a las relaciones de vasallaje existentes con otros nobles.

Monarquía absoluta

La monarquía absoluta es la forma de estado en la que el rey tiene el poder absoluto. En ella no existe división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial). Aunque la administración de la justicia pueda tener una autonomía relativa en relación al rey, o existan instituciones parlamentarias, el monarca absoluto puede cambiar las decisiones o dictámenes de los tribunales en última instancia o reformar las leyes a su voluntad (La palabra del rey es ley). Nombra y retira a los miembros de su gobierno a su voluntad.

La unidad de todos los poderes suele considerarse justificada por estimar que la fuente del poder es Dios y que los monarcas ejercen la soberanía por derecho divino de los reyes. No hay mecanismos por los que el soberano (que no reconoce superiores) responda por sus actos, si no es ante Dios mismo. Puede considerarse también que se trata de una monarquía teocrática.

La monarquía absoluta se desarrolla históricamente en la Europa Occidental a partir de las monarquías autoritarias que surgen al final de la Edad Media con la crisis de las monarquías feudales y el predominio que adquiere el rey, en relación a todos los estamentos.

Los ejemplos actuales de este tipo de monarquías son las siguientes:

  • Arabia Saudita

PIB: $762,3 millardo USD (2019) y Población: 33 millones (2018)

De acuerdo a la ley básica aprobada por orden real en 1992, el rey debe obedecer la sharia y el Corán. Este último y el Sunnah son la constitución del país, sin ninguna modificación, y es el único estado árabe que no tuvo elecciones nacionales desde su fundación. Los partidos políticos y las elecciones nacionales están prohibidos y de acuerdo al índice de democracia de 2010 publicado en la revista británica The Economist, el gobierno saudí es el régimen más autoritario entre los 167 países clasificados.

  • Omán

PIB: $81,68 millardo USD (2018) y Población: 4,636 millones (2017)

El sultán es la máxima autoridad del país, aunque le ha dado algunos poderes al parlamento. Ocupa de facto los cargos de primer ministro, ministro de Asuntos Exteriores y ministro de defensa. Otra persona posee el título de viceprimer ministro del consejo de ministros.

  • Brunéi

PIB: $14,70 millardo USD (2018) y Población: 428.700 (2017)

Al igual que Omán, el país es gobernado por un sultán y posee el cargo de primer ministro, ministro de defensa y ministro de Economía. Posee una constitución escrita en 1959.

  • Catar

PIB: $183,8 millardo USD (2018) y Población: 2,639 millones (2017)

Catar es una jurisdicción del derecho continental; sin embargo, la Sharia se aplica a aspectos como la familia, las herencias y actos criminales. Legalmente la mujer puede conducir en Catar, y existe algún énfasis en la igualdad y en los derechos humanos traídos por el Comité Nacional de los Derechos Humanos de Catar.

El país está experimentando un periodo de modernización durante el reinado del actual emir Hamad Al-Thani, en el poder desde 1995. Las leyes de Catar permiten el alcohol hasta una cierta cantidad. Sin embargo, los bares públicos y los clubes nocturnos sólo operan en los hoteles y clubes caros. Los residentes expatriados en Catar son aptos para recibir “permisos” para alcohol, permitiéndoles así pagar por alcohol para uso personal mediante el “Qatar Distribution Company”, el exclusivo importador y vendedor de alcohol en Catar.

  • Ciudad del Vaticano

Población: 1000 (2017)

El Papa, líder de la Iglesia católica, es, ex officio, jefe de Estado de dicha ciudad, en virtud de lo cual es denominado oficialmente soberano de la Ciudad del Vaticano. El Estado de la Ciudad del Vaticano, en Roma, es la única monarquía absoluta y teocrática de Europa, además de electiva. El Colegio Cardenalicio, reunido en cónclave, es quien lo elige, y, si acepta el nombramiento, el Papa desempeña su cargo hasta que fallece o hasta que renuncia.

  • Suazilandia

Población: 1,367 millones (2017) y PIB: $4,756 millardo USD (2018)

El Rey gobierna junto a la líder espiritual del país, Indovuzaki, de acuerdo a la constitución de 2005 (haciéndola también una monarquía constitucional). Nombra al primer ministro, puede disolver al parlamento, declarar un referéndum o el estado de emergencia, etc. Es la única monarquía absoluta de África.

Monarquía constitucional

La Monarquía constitucional es una forma de estado en el cual existe separación de poderes, donde el monarca ostenta el Poder Ejecutivo nombrando al gobierno, mientras que el Poder Legislativo, lo ejerce una asamblea o parlamento, habitualmente, electo por los ciudadanos. Es decir, en las monarquías constitucionales, el rey conserva el Poder Ejecutivo.

Monarquía parlamentaria

La monarquía parlamentaria es una forma de estado, en la que el rey ejerce la función de jefe de Estado bajo el control del poder legislativo (parlamento) y del poder ejecutivo (gobierno), es decir, “el rey reina, pero no gobierna”, por lo que el monarca es una figura esencialmente simbólica.

En la mayoría de las monarquías parlamentarias actuales, la autonomía y poderes del monarca están muy limitados y recortados, pudiendo el Parlamento en cualquier momento tomar decisiones que obliguen a su cumplimiento por parte del Rey. Las excepciones a estas limitaciones generalizadas son puras reminiscencias históricas que se mantienen por tradición en algunas monarquías más antiguas, aunque normalmente se refieren a temas de poca trascendencia para la vida política del país. La toma efectiva de decisiones se mantiene en el Gobierno y en las distintas cámaras de representación parlamentaria, que en una monarquía parlamentaria son considerados los depositarios de la soberanía popular.

En este tipo de sistema político el monarca sanciona las leyes y decretos que le son presentados para firmar por parte del Gobierno y Parlamento.

Suele ser habitual en una monarquía parlamentaria que el monarca disfrute de privilegios en función de su papel como máximo representante del país y jefe del Estado. Estos privilegios suelen referirse no sólo al mantenimiento económico de la familia real y su seguridad, sino también a cuestiones de inmunidad jurídica, etcétera, qué por afectar a uno de los principales órganos de representación del Estado, suelen venir regulados por una Constitución o una norma similar de carácter fundamental en Derecho.

En España la forma de Estado viene definido en el Artículo 1 punto 3 de la Constitución española en que se expresa del siguiente modo:

“La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.”

Monarquía federal

La monarquía federal es una federación de estados con un solo monarca como presidente de la federación, que conserva los títulos monárquicos, además de poseer un sistema de gobierno no-monárquico por parte de los estados unidos a la federación.

La Commonwealth Británica, es el ejemplo más popular de este tipo de formas de estado, donde países como Australia y Canadá, también son monarquías federales, los cuales tienen su autonomía como gobierno y comparten su jefa de estado, la Reina Isabel II. En ambos casos, un Gobernador General ejerce los poderes del monarca a nivel nacional, mientras que un teniente-Gobernador (en Canadá), y un Gobernador (en Australia) ejerce el poder del monarca en cada provincia canadiense y estado australiano respectivamente.

Actualmente, también dentro de esta forma de estado están:

Emiratos Árabes Unidos, en el cual el jefe de Estado de la Federación se selecciona de entre los jefes emires.

Malasia, en el cual el jefe de Estado de la Federación se selecciona de entre los sultanes que gobiernan los estados constituyentes de la federación.

Monarquía híbrida

A lo largo de la historia han existido sistemas de gobierno a medio camino entre la monarquía absoluta y la constitucional, en donde el monarca se ve obligado a ceder parte de su poder a un gobierno en ocasiones democrático, pero sigue manteniendo una importante influencia política. La evolución ha sido muy diferente según los países, y depende del derecho comparado. Sin embargo, los monarcas de países árabes tales como Marruecos siguen ostentando casi todo el poder en sus manos. En dos pequeños países europeos como Mónaco y Liechtenstein, ambos principados, se da este sistema híbrido. ambos príncipes conservan bastante poder político, en especial el soberano de Liechtenstein, que hizo un referendum en 2003 para conservar y aumentar sus poderes, en el que salió exitoso, consolidando una co-soberanía entre el príncipe y el pueblo y teniendo el poder de vetar cualquier ley del parlamento y poder disolverlo cuando quiera.